Guillermo E. Hernandez Remembrances


Colleagues

En el año dos mil seis

con mis notas en la mano,

aquí estoy otra vez,

Centro de Estudios Chicanos.

 

El Profesor Guillermo E. Hernández, como director del Chicano Studies Research Center, estableció relaciones académicas con El Colegio de Michoacán, una institución de investigación y posgrado en ciencias sociales y humanidades del Centro Occidente de México. Sobre todo, mantuvo una contribución destacada en el Centro de Estudios de las Tradiciones. Presentó ponencias en la conferencia anual, el Coloquio de Antropología e Historia Regionales. Una de sus últimas intervenciones, acerca de la lírica popular, sería en el diplomado de letras mexicanas al otro lado del puente de La Piedad, Michoacán. Asimismo realizó dictámenes para varias publicaciones de nuestro Colegio de Michoacán.

Además, la tierra de Juan Colorado siempre estuvo muy latente en su corazón por haber estudiado en Pátzcuaro cuando niño. También, tendió lazos con ese suelo de alta migración al Norte, por haber registrado el fonograma hasta ahora más antiguo (1904) acerca de un corrido, el del michoacano Jesús Leal, personaje que resistió al gobierno de la capital, fusilado en 1873.

El día veintiocho de enero,

no me quisiera acordar,

cuando don Félix venía

a aprehender a Jesús Leal.

 

Le dijo quién era él,

y que cómo se llamaba

que con tanta libertad

en Morelia se paseaba.

 

Fue muy grato e interesante compartir detalles y circunstancias de otros corridos michoacanos y jaliscienses con el profesor Hernández. Por ejemplo, averiguar novedades del religionero piedadense Macario Romero (1852-1878) quien

Era amigo de los hombres

lo querían de corazón;

por un amor lo mataron,

lo mataron a traición.

 

Mediante los caminos de la microhistoria, en el par historia-literatura, recorrió la trayectoria del corrido a partir del sur, en la parte abajeña de Guanajuato, Jalisco y Michoacán, hacia la frontera norte. El antecedente más remoto a la mano, el del mulato Martín Toscano (1752-1803) ejecutado en Guadalajara, cuya banda rifó en Jalisco y Michoacán.

Soy bandolero, señores,

de la gente de Martín;

como no me importa el cuero

no tengo miedo morir.

 

Sin duda, habrá que destacar una de sus grandes aportaciones al tema: la antología de The Mexican Revolution. Corridos about the Heroes and Events 1910-1920 and Beyond! En ese campo pido licencia primero. Para no pasar por malagradecido, debo decir que aprecio mucho las enseñanzas recibidas y valoro la generosidad del profesor.

Vuela, vuela, palomita

lleva los versos cabales

y entona unas mañanitas

al docto Guillermo Hernández.

Ya con esta me despido,

colegas; quede el recuerdo,

para apuntar un corrido

al venturoso Guillermo.

Álvaro Ochoa-Serrano, Profesor-investigador, Centro de Estudios de las Tradiciones de El Colegio de Michoacán

 


I have just learned that Guillermo Hernández died yesterday afternoon in Mexico City.  As you know, Guillermo was the past director of the Chicano Studies Research Center , and one of the longest serving in the center's thirty-seven year history (1992-2003). But more than that, he was a good friend, a thoughtful and compassionate colleague, and someone with whom one could always argue the fine points of Chicano studies, Mexican music, and survival strategies in the academy.  I am in shock at this sudden and profound loss.
Dr. Chon A. Noriega, Professor and Director, CSRC

Queridos amigos, acabo de conocer la noticia del fallecimiento de mi querido maestro Guillermo E. Hernández y es mucha mi conmoción y mi dolor. Conocí al profesor Hernández hace dos años, cuando aceptó asesorar mi estancia de investigación doctoral en la Universidad de California, y desde entonces habíamos mantenido una estrecha amistad y una fructífera colaboración. Son precisamente su calidad humana, su extraordinaria generosidad y la altura de su actividad intelectual las que me llevan a compartir ahora estas líneas de profundo desconsuelo. Desde la Universidad española será recordado con gran cariño y respeto. Sus trabajos en torno a la cultura chicana, su entusiasta dedicación al corrido y su defensa apasionada de las manifestaciones de la cultura popular mexicana constituyen aportaciones inestimables al acervo cultural de raigambre hispana. Además, se ha ido un amigo, un maestro y un ejemplo en todos los sentidos. Es por eso que, también desde este lado del Atlántico, su memoria sigue viva y su estímulo permanece. Un abrazo a todos,
Ana Marco González, Universidad de Granada, España

I met Guillermo in 1968 when he was still a college student. I marveled then at his clear vision, energy and self-discipline. He was committed to learn all he could and then devote his professional life serving his community. Over the years, we had several conversations about his youthful expectation and how he was able to achieve his dream of advancing Chicano rights and extending opportunities. Guillermo never wavered in his commitment to La Causa! I'm proud to have been his friend. I mourn the loss of this joyful, wonderful man, yet know his memory will live on in the many lives he touched as an educator, advocate and friend.
Armando Valdez

I believe I knew of  Dr. Hernández's work during my graduate studies at University of Arizona in the 1970s.  His work has included innovative methods of teaching and research, such as the “cybernetic”, “live” internet interviews of poets and authors in which his Chicano literature students took part, exchanging questions and comments with the writers.  I was fortunate to have been included in this series a few years ago.  He extended enthusiastic support to students and writers alike, encouraging in many ways.   One first-year graduate student told me yesterday, that she herself decided to study at UCLA because Dr. Hernández treated her “like part of his family, like a kind tío or uncle.”  I personally will forever be indebted to him for the recognition and support he gave my novel, Puppet.  Although we only slightly knew each other personally, he believed in my work.  It was no small thing for him to do, and it has meant much to me.  I will miss knowing he was “there, plugging away” for all of us.
Margarita Cota-Cárdenas, Professor Emerita, Arizona State University

El Profesor Guillermo Hernández, siendo director de CSRC, estableció intercambio académico con El Colegio de Michoacán, una institución de investigación y posgrado en ciencias sociales y humanidades del centro occidente de México; tuvo una participación muy destacada en el Centro de Estudios de las Tradiciones. Presentó ponencias en nuestras conferencias, en el diplomado de letras mexicanas y realizó dictámenes para varias publicaciones de El Colegio de Michoacán. Michoacán estuvo muy cerca de su corazón por haber estudiado en él cuando niño y por haber encontrado el registro sonoro más antiguo de uno de los corridos michoacanos, Jesús Leal. Era muy grato de mi parte platicar detalles y circunstancias de otros corridos michoacanos y jaliscienses con el profesor Hernández. Aprecio mucho sus enseñanzas y generosidad.
Alvaro Ochoa-Serrano, Profesor-investigador, Centro de Estudios de las Tradiciones de El Colegio de Michoacán

“Professor Guillermo Hernández was an impassioned and committed teacher and scholar at UCLA, with the keenest interest in educating and improving the lives of his students,” said Jonathan Post, former interim humanities dean in UCLA’s College of Letters and Science and a professor of English. “He was a valued member of the Humanities faculty; his sudden passing is a shock to the campus and his friends, and the many contributions that he made over his years at UCLA will be sorely missed.”

"I feel a sense of loss by the untimely passing of my friend and colleague Guillermo Hernandez," said Efrain Kristal, profesor of Spanish and comparative literature, wrote. "He was deeply committed to understanding and disseminating the cultural contributions of Chicanos and Chicanas as valuable in their own right, but was also able to see these contributions in the broadest context of the Hispanic world."

Guillermo E. Hernández passing, several posts on La Bloga, July 17.

Eulogy

Lo que mas me impersiono de mi papa era su creatividad y su habilidad de ver el mundo de una forma diferente. Quando fuimos a ver la pelicula, ET, el extraterrestre salimos contentos y satisfechos. Yolanda y yo habiamos pasado un buen rato lleno de risa y tristeza. Mi papa lo intepreto completamente diferente. ET, era una minoria, hispano, afro-americano o asiatico. Llego a los suburbios americanos y lo aceptaron con gran alegria. Siempre y cuando se iba a su casa. El platillo volador representaba un avion o un carro que lo llevaba de vuelta a un lugar lejano. Talvez el este de los angeles o una aldea en las Filipinas. Mi papa, como buen critico literario, veia mas alla de la superficie. En su mundo, Jorge el curioso, no era un chango sino que era un ninyo africano. El se imaginaba un mundo muy diferente. De ninyo me contaba de un futuro donde nuestros cerebros estarian en un frasco. Por medio de alambres experimentariamos todo. El amor, el chocolate y el menudo eran productos de actividad cerebral. Podriamos vivir una vida completa con el cerebro en un frasco.

Mi papa no se conformo con una vida llena de ideas. El tambien lleno su vida de experencias . Los sabados en la noche solia llevarnos a San Fransisco a la Victoria a comer los burritos de dos manos. Con el vi a los hare krishnas, viaje a Mexico por tren, durante tres largos dias y recibi un disco en Portugues de Roberto Carlos, un artista Brasilenyo muy famoso en la America hispano parlante. Aprendi a comer pulpo y a oir corridos. La verdad es que mi papa y yo eramos polos opuestos. Si el se quedaba hasta las 3 de la manyana cotorreando, yo me levantaba a las 3 a estudiar. Yo le recordaba que se le olvidaba su maleta en el avion o que deberia llevarme a la escuela por que se nos hacia tarde. El siempre dijo que queria ser “como tuto” cuando creciera. La verdad es que yo aprendi hacer mas como el cuando creci. Gracias a el tuve la idea de irme a Brasil a los 20. Gracias a el no siempre salgo con un plan. Gracias a el prefiero gastar el dinero en una buena cena con amigos o en un vino. El papa ideal es el que te anyade algo. El que te hace salir de tus tendencies y te ayuda a crecer. En los ultimos anyos mi papa pudo dejar de ser padre y paso a ser mi amigo. El decia que yo era su major amigo. La verdad es que el tambien lo era para mi. Lo que mas voy a extranyar es su sabiduria y sus palabras de entusiasmo y apoyo. En los momentos de mayor tristeza podia acudir a el y sabia que me contaria un chiste o me daria animo para seguir adelante. Solo espero que pueda seguir su ejemplo y hacer lo mismo con mis hijos.

Arturo Hernandez, July 21, 2006

What most impressed me about my father was his creativity and his ability to see the world from a unique perspective. When we went to see ET, we came out happy and content. Yolanda and I had a nice time laughing and crying. He interpreted it completely differently. ET was a minority, Hispanic, African-American or Asian. He arrived in an American suburb and was accepted with great joy. As long as he went back, everything was fine. The flying saucer represented a car or plane that would take him back to a far away land. Perhaps east Los Angeles or a small village in the Philippines. Mi father, like every good literary critic, saw beyond the surface. In his world, Curious George was a small African boy. He imagined many different possibilities. As a child, he talked about a future where each person's brain would be in a jar. One would experience the world through wires connected to a brain. Love, chocolate and a good bowl of Menudo were products of neural activity. One could live an entire lifetime without ever leaving a jar.

Mi father was not satisfied with a life full of ideas. He also filled his life with a rich set of experiences. On Saturday nights he would take us to La Victoria in San Francisco to eat two-handed burritos. With him I saw the Hare Krishnas, I traveled to Mexico by train for three long days, and I received a record in Portuguese by Roberto Carlos, a Brazilian artist who was famous in Spanish-speaking Latin America. I learned to eat octopus and to listen to corridos. The truth is that my father and I lived in opposite worlds. If he stayed up until 3:00 am talking with friends, I would get up at 3:00 am to study. I would remind him that he had forgotten his suitcase on the plane or that he should take me to school because we did not want to be late. He always said that he wanted to be “like Tuto” when he grew up. The truth is that I learned to be like him when I grew up. Thanks to him I had the idea of going to Brazil at the age of 20. Thanks to him I do not always leave the house with a plan. Thanks to him I prefer to spend my money on a good dinner with friends or a bottle of wine. The ideal father is one that adds something to your life. One who pushes you out of your comfort zone and helps you grow. In his last years my dad learned to stop being my father and became my friend. He always joked that I was his best friend. The truth is that he was also mine. What I am most going to miss is his wisdom and support. In my moments of greatest sadness I could rush to him and I knew he would tell me a joke or give me the strength to carry on. I only hope I can do the same for my children.

Translated by Arturo Hernandez, July 25, 2006

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